Angélica Valbuena
Luego del veredicto dado esta madrugada por el CNE en el que se mostró el resultado del acto electoral que se celebró el día de ayer, fueron muchas las dudas que se presentaron por parte de las personas que respaldaban la propuesta de reforma.
Un ambiente de calma y tranquilidad se vivió durante el proceso de votación pero la falta de algarabía y de interés por los votantes podría decirse fue el detonante de este “resultado de película” tal como lo llamó el Presidente de la república.
Zozobra y nerviosismo se vivía de parte y parte. Nadie se despegaba del televisor y mucho menos se podía conciliar el sueño. Por otros lugares, unos ya celebraban mientras que otros no cantaban victoria pero anhelaban igualmente el triunfo.
Ganó el No, algunos no creían los resultados pero ya el 90 por ciento de los votos habían sido escrutados por el organo electoral venezolano.
Arma letal
La confianza por parte de los seguidores del presidente Chávez se impuso y el desasosiego que mostraban otros dieron al proceso de cambio un golpe bajo.
Los más de siete millones que el pasado diciembre respaldó la labor del mandatario Nacional, le dio la espalda.
Algunos dicen que fue porque no estaban de acuerdo con el proyecto de reforma y otros porque simplemente no salieron de sus casas a votar porque decian que ese triunfo ya estaba en puerta.
Fue duro el resultado para el sector chapista pero más duro fue para el lider del socialismo bolivariano, sentir que “se le tomó el pelo” y por los mismos que se hacen llamar revolucionarios.
Igual ganó la democracia haya sido cual sea el resultado. Pero de verdad lo que ganó fue la abstención que de manera silenciosa irrumpió en los centros electorales para imponer su poderío.